Para hoy he elegido cuatro intuiciones antropológicas:
1.- el sexo es «constitutivo de la persona», no sólo atribuye lo suyo,
2.- el significado esponsal del cuerpo,
3.- la complementaridad del cuerpo varón-mujer no sólo son biologico-psíquico, sino también ontológica Y
4 .- varón y mujer constituyen una unidualidad relacional.
Si las revisamos de manera detenida nos daremos cuenta que cada una de las afirmaciones están entrelazadas unas con otras.
En primer lugar, hay que destacar que estas afirmaciones son realmente novedosas. ¿Quien ha dicho antes de ahora -por ejemplo-, que el sexo fuera intrínseco a la persona? El pensamiento que hemos heredado ha considerado el sexo como un accidente (inseparable del sujeto ¿Quien se ha referido a la esponsalidad para explicar el significado del cuerpo? ¿Quien ha hablado alguna vez de que la complementariedad se diera en el nivel ontológico, es decir aquel que tiene que ver con el ser (con el acto de se)? Sin embargo, esto resulta plausible si la sexualidad es constitutiva de la persona, porque ésta no es ni el alma ni el cuerpo sino que radica en el acto de ser del hombre (varón o mujer)
«La función del sexo, que en cierto sentido es “constitutivo de la persona” (no sólo “atributo de la persona”), demuestra lo profundamente que el hombre, con toda su soledad espiritual, con la unicidad e irrepetibilidad propia de la persona, está constituido por el cuerpo como “él” o “ella”»
Esta afirmación, sin embargo, no es fácil de explicar a primera vista. En primer lugar porque, a pesar del auge del personalismo en el s. XX, pocos autores han profundizado lo suficiente en el nivel ontológico, para esclarecer el significado del término persona: el individuo humano. ¿Qué es ser persona? Santo Tomás la describía como «subsistente espiritual». Ser persona, desde el punto de vista filosófico, consiste, a diferencia de las demás realidades del cosmos (que en su conjunto tiene un único acto de ser, enclasado en leyes determinadas), en que cada persona tiene su propio acto de ser en propiedad (libre y con una esencia capaz de hábitos). Por eso se ha podido describir a la persona como «alguien delante de Dios y para siempre». La persona está constituida por un núcleo interior del cual nacen sus acciones, del cual ella es propietaria, y nadie más (excepto Dios) tiene derecho de propiedad sobre ella. La persona es dueña de sí, tiene derecho a la autodeterminación, y nadie puede poseerla a menos que se entregue. Ahí radica su dignidad.
1. El hombre es el único ser en el mundo al que Dios ha amado de un modo absoluto: esto, filosóficamente hablado, tiene que ver con la primera característica personal: Dios ha donado al ser humano un acto de ser para que sea suyo (Aquí se encuentra un profundo argumento para explicar la inmortalidad de la dimensión espiritual humana).
2. El hombre sólo alcanza la plenitud en el don sincero de sí a los demás. Esta convicción tiene que ver con la apertura, segunda dimensión estructural de la persona. Con la apertura que posibilita la donación de sí, el vivir no sólo con alguien sinopara alguien: en esto consiste la comunión de personas.
Pues bien, si el sexo es constitutivo de la persona habría que ver en cual de las dimensiones estructurantes de la persona se puede enclavar. De las palabras de Juan Pablo II podría deducirse que está en las dos. Porque afirma «El sexo decide no sólo la individualidad somática del hombre, sino que define al mismo tiempo su personal identidad y ser concreto»
Y, por otra parte, el cuerpo humano, con su masculinidad y feminidad, manifiesta la comunión de personas: «atravesando la profundidad de esta soledad originaria surge ahora el hombre en la dimensión del don recíproco, cuya expresión -que por esto mismo es expresión de su existencia como persona- es el cuerpo humano en toda la verdad originaria de su masculinidad y feminidad. El cuerpo, que expresa la feminidad “para” la masculinidad, y viceversa, la masculinidad “para” la feminidad, manifiesta la reciprocidad y la comunión de las personas»
Si el sexo configura la identidad de la persona, y hay dos sexos, el masculino y el femenino, bien se podría llegar a la conclusión, como he desarrollado filosóficamente en otros lugares, que se puede hablar de persona masculina y de persona femenina.
Digámoslo con palabras «la masculinidad y feminidad, que son como dos “encarnaciones” de la misma soledad metafísica frente a Dios y al mundo –como dos modos de «ser cuerpo» y a la vez hombre, que se completan recíprocamente-, como dos dimensiones complementarias de la autoconciencia y de la autodeterminación, y al mismo tiempo como dos conciencias complementarias del significado del cuerpo».
Una consecuencia importante de que el sexo sea constitutivo de la persona es que no se puede separar al sexo del contexto personal, porique entonces se degradaría.
Una idea sobre “Antropología del cuerpo: El sexo es «constitutivo de la persona», no sólo atributo suyo”
jejeje
Me ha gustado…
He buscado un montón de palabras y conceptos…
Joder !!!
jejeje
No me ha quedado claro…
Lo tendré que leer 20 ó 30 veces más !!!