EN EL OCÉANO DE MI VIDA

Salí del hogar hace tanto
que no reconocería mi propio rostro.
Construí la balsa de mi vida
y zarpé
rumbo a mar abierto
diciendo adiós a todos los que sabían
que la mar me daría
lo que puedo afrontar
y lo que no.
Me dijeron adiós y zarpé
rumbo a mar abierto
en la balsa de mi vida
construida con el alma,
terminada de corazón.
Con gran inocencia salí
a mar abierto
y he estado tanto fuera del hogar
que no reconocería mi propio rostro
pero sé que ese hogar
me recuerda.

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