Cuentos y reflexiones para pensar la vida con profundidad.

Oración en las Dificultades

Salmo 30: 


 «Tú eres mi Dios». Tú eres el Creador; yo no soy sino un poquito de polvo en tus manos. Puedes configurarme a tu antojo o dejarme reducido a la nada. Y, con todo, eres mi Dios; sí, mío, yo te tengo, me perteneces. No me has creado para luego abandonarme, sino que te ocupas de mí. Es cierto que riges al mundo entero, pero él no te preocupa más que yo: «Tú eres mi Dios; mis días están en tus manos». 

Por eso te digo GRACIAS SEÑOR: Esto no quiere decir que las palabras Gracias, si las digo sin el sentimiento de gratitud van a hacer la llave que abra automáticamente ese sentimiento que me puede acompañar. Nada se da en la actitud mecánica. El dar las gracias es un comienzo de actitud, tengo que pedirme a mi mismo sostener esa práctica y a lo mejor algún día reconozco que algo en mi ha cambiado.

Deja un comentario

Descubre más desde Adelmo Vásquez · Existencia Pensada

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo