Cuentos y reflexiones para pensar la vida con profundidad.

al Cristo Cósmico -OH, CRISTO JESÚS!- (Colosenses 1:16)

OH, CRISTO JESÚS!, en tu benignidad y en tu Humanidad sustentas verdaderamente toda la implacable grandeza del mundo. Y en virtud de todo eso, en virtud de esa inefable síntesis, realizada en ti, de todo lo que nuestra experiencia y nuestro pensamiento no se hubiesen atrevido jamás para adorarlo: el Elemento y la Totalidad, la Unidad y la Multitud, el Espíritu y la Materia, lo infinito y lo personal, en virtud de los contornos indefinibles que esa complejidad confiere a tu Figura y a tu Acción, mi corazón, enamorado de las realidades cósmicas, se entrega apasionadamente a Ti.

Te amo, Jesús, por la Multitud que se refugia en Ti y a la que se oye bullir, orar, llorar juntamente con todos los demás seres…, cuando uno se aprieta contra Ti.

Te amo por la trascendente e inexorable fijeza de tus designios, en virtud de la cual tu dulce amistad se matiza de inflexible determinismo y nos envuelve sin remisión entre los pliegues de su voluntad.

Te amo como la Fuente, el Medio activo y vivificante, el Término y la Solución del Mundo, incluso natural, y de su Porvenir.

Centro en donde todo se concentra y que se extiende a todas las cosas para atraerlas hacia sí, te amo por las prolongaciones de tu Cuerpo de tu Alma en toda la Creación, por medio de la Gracia, de la Vida, de la Materia.

Jesús, dulce corazón, ardiente cuino una Fuerza, íntimo como una Vida; Jesús, en quien puedo fundirme, con quien debo dominar y liberarme, te amo como un Mundo, como el Mundo que me ha seducido, y eres Tú, ahora me doy cuenta de ello, a quien los hombres, mis hermanos, incluso los que no creen, sienten y persiguen a través de la magia del gran Cosmos.

Jesús, centro hacia el que todo se mueve, dígnate disponernos, a todos, si es posible, un lugar entre las mónadas elegidas y santas que, desprendidas una a una del caos actual con tu gran solicitud, se suman lentamente a Ti en la unidad de la Tierra nueva. Amén.

Deja un comentario

Descubre más desde Adelmo Vásquez · Existencia Pensada

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo