A la generacion X
Fuimos los últimos en grabar canciones de la radio en casettes (como olvidarlo si mientras se grababa en algunos casos no podíamos ni hablar) y vimos películas en versión Beta y VHS PERO orgullosos pioneros del personal stereo, el chat y los CD’s
Lloramos con Carrusel Cirilo y Maria Joaquina, El abuelo y yo y nos moríamos si no llegábamos a ver Cachureos, Nubeluz o El Profesor Rossa.
Aprendimos a utilizar las computadoras antes que nuestros padres y abuelos, y sobre todo antes de todos esos niños cerebritos de hoy en día y nunca vimos a los que no sabían usar las computadoras como una especie de «retardados» como sucede hoy.
Somos la Generación de Xuxa, Robotech, Gi Joe, Los Halcones Galácticos, los ThunderCats, los Transformers, He-Man y las Tortugas Ninja, Del Correcaminos, Los Supercampeones, Espartaco, Mazinger, de los Pitufos, La Pantera Rosa, Los Picapiedras, El pájaro loco, Candi Candi, Remi y Marco.
La última generación de las botellas de a litro, de la Coca-Cola familiar cuando un litro alcanzaba para toda la familia!! y los últimos en ser mandados a comprar en la bolsa de cuadritos o toda la plata en pan, algunos hasta alcanzaron a comprar aceite suelto.
Andábamos en bicicleta o patines sin casco, ni protectores para rodillas y codos. Los columpios eran de metal y resbaladilla y con esquinas en punta oxidada.
Comíamos dulces de 5 centésimos de moneda nacional y tomábamos yogu yogu en cajitas cuadradas, oba oba, tabletones, comíamos jugo en polvo en la palma de la mano, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de bebidas y nadie se contagio de nada, excepto de los piojos, cosa que se solucionaba lavándose la cabeza con vinagre caliente (aveces detectados por la profesora previa revisión con un lápiz), rezábamos para contagiarnos de gripe o sarampión de nuestro mejor amigo para disfrutar de las «vacaciones».
Pinchabamos jugando a la botella, al semáforo o a la escondida china, y no en un chat!! Ojo la hacíamos… No era necesario tener fotoblog, Hi5 o MySpace, Facebook, twitter, para saber si existíamos, bastaba con hacer bien fuerte la «silvada» del grupo o gritar fuera de la casa, en plena calle, para que toda la cuadra saliera de sus casas, ni nos catalogábamos como dark’s, otakus, skatos, emos, pokemones, wachiturros, flaites ni pelolays, etc.
Éramos responsables de nuestras acciones y acarreábamos con las consecuencias, no había nadie para resolver eso. Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello.
Comparte con otros que tuvieron la suerte de crecer como niños, recordemos lo bueno de la vida. Lo fácil que es ser felices, la grandeza de lo sencillo.
No necesitamos todas esas etiquetas, todas esas superficialidades, cosas, celulares, ropa… recordemos cómo ser niños, pero sobre todo, cómo ser libres!!


