Cuentos y reflexiones para pensar la vida con profundidad.

QUIERO CAMINAR POR ESTE CAMINO: LA PAZ

Con frecuencia las experiencias de sufrimiento están relacionadas con el modo en que valoramos la realidad. A veces, incluso, nuestra manera de solucionar las situaciones difíciles de la vida se convierte en el verdadero problema. Sabiendo esto, a la hora de enfrentarnos a las cosas es preciso que demos dar prioridad a nuestro equilibrio interior, es importante que eso sea nuestra meta principal. Si conseguimos dar importancia a permanecer serenos, equilibrados y en paz veremos que atraemos menos situaciones difíciles a nuestra vida, y todo es menos costoso.
Si tuviéramos la fortuna de convivir con un sabio o un maestro entenderíamos lo que esto significa y el valor que tiene. Nadie está privado de contrariedades. Las personas inteligentes simplemente las asumen, conviven con ellas sin rechazarlas, se adaptan y se vuelven más flexibles. Los sabios se hacen blandos para evitar quebrarse y nunca se resisten a lo que sobreviene. Este es el modo en que mantienen su paz interior. Dar prioridad a su estado mental les hace percibir las dificultades y problemas de otro modo, y conseguir proteger su espacio mental.
La determinación

Necesitamos adoptar la determinación interna de mantenernos en paz, pensando: «No voy a permitir que nada me trastorne, no vale la pena”. Es preciso que descubramos una forma de pensar que nos haga ver que nada es motivo suficiente para preocuparnos. Tal vez para ello nos ayude recordar nuestra propia experiencia. En el pasado nos hemos preocupado de muchas cosas que hoy en día vemos absurdas e incluso ridículas; no podemos permitir que esto siga ocurriendo.
Si nos resulta difícil hacer esto, hay algunas ideas pueden servirnos para apoyar esta decisión. Por ejemplo, ante las experiencias complicadas podemos pensar que lo normal de la vida es que haya dificultades y que siempre hay que contar con etapas más difíciles que otras, de modo que lo que está sucediendo antes o después iba a suceder después de todo. Podemos aplicar una actitud optimista pensando que mientras antes lo pasemos, mejor será el futuro. Si nos hacen daño, podemos pensar que es una oportunidad para conocer nuestra mente y aprender a dominarla a nuestro beneficio. Cuando nos relacionamos con alguien que nos irrita, pensamos que esa persona está dominada por sus condicionamientos y que está sufriendo más que nosotros. Cuando sentimos una atracción y apego desproporcionados recordamos que todo es efímero, pasajero y fugaz.

Oh,  Señor, hazme un instrumento de Tu Paz .
Donde hay odio, que  lleve yo el Amor.
Donde  haya ofensa, que lleve yo el Perdón.
Donde  haya discordia, que lleve yo la Unión.
Donde  haya duda, que lleve yo la Fe.
Donde  haya error, que lleve yo la Verdad.
Donde haya  desesperación, que lleve yo la Alegría.
Donde  haya tinieblas, que lleve yo la Luz.

Oh, Maestro, haz que yo no  busque tanto ser consolado, sino consolar;
ser comprendido, sino comprender;
ser amado, como amar.

Porque es:
Dando, que se recibe;
Perdonando, que se es perdonado;
Muriendo, que se resucita a la Vida Eterna.

Francisco de Asís (1182-1226)

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