Cuentos y reflexiones para pensar la vida con profundidad.

Si vas a juzgar a los demás, no peques…

  • Hola Juana, buenos días 
  • Buenos días Angélica
  • ¿Qué de novedades?
  • Aquí conversando con las amistades, he tenido algunos apuros últimamente
  • Desde hace mucho tiempo te veo muy ocupada y corriendo como si estuvieras metida en tantos asuntos.
  • Son asuntos personales
  • Pero, en qué estás metida mira que no sería bueno que estés en problemas. La gente no se calla de nada. 
  • Nada, todo va bien no te preocupes
  • ¿Acaso no confías en mí? Cuéntame que como bien sabes de mí no sale nada. 
  • No tiene importancia, todo está bien
  • Sabes, te cuento que toda la gente sabe lo de Justina y del marido que se anda robando. Dicen que ahora está saliendo con otro hombre. Es terrible lo que la gente habla de ella. 
  • Bueno, es su vida y sabrá lo que está haciendo
  • Pero eso no debería hacer. Es una mujer casada y debe dedicarse a su familia.
  • Ay amiga y cuando tú estabas en lo mismo, ¿Quién te dijo algo?
  • Bueno, lo mío fue diferente
  • ¿Fue un hombre casado o no? Así que si tienes una viga en tu ojo no mires la paja en el ojo ajeno. Con cariño amiga, tú eres la menos indicada para opinar sobre la vida de Justina. Tú también destruiste un matrimonio.
  • Mejor me voy, contigo no se puede conversar…

(Silencio… ups se hizo humo nuestra amiga)

Nadie está autorizado a juzgar si no ama lo suficiente… ¿Quién ama lo suficiente?

Cuando uno se pone como juez de su prójimo lo que saca a relucir es su falta de caridad, su falta de conocimiento personal y su amnesia de su propia realidad ya que todos en algún momento de nuestra vida hemos transitado por los rieles de las acciones malas, incorrectas, desacertadas o incorrectas.

Creo que la vida nos da lo que merecemos ya que ni estamos para ponernos como justicieros ni como cómplices de nuestro prójimo. La caridad y la verdad son las que tienen que primar en nuestras relaciones interpersonales. Como lo decía nuestro recordado Papa Benedicto XVI que una Caridad sin verdad es una fantasía de ayuda y una Verdad sin caridad es una justicia descarnada.

Métete en la vida de los demás si vas a construir… si es para destruir o criticar es mejor que te mantengas al margen.

Pienso que aunque estemos al borde de la santidad no nos pone con la autoridad suficiente para meternos en la vida de los demás y pensar que nuestra propia historia y la de los demás necesita ser reconciliada, necesita ser vista con ojos más misericordiosos, necesita abrirse a buscar soluciones a los problemas y no un problema para cada solución. A veces cuando nos miramos en el retrovisor de nuestra historia y pensamos que ya todo ha pasado, eso no quiere decir que nunca ha sucedido sino más bien deberíamos mirar con más humildad la vida y mucho más la vida de los demás.

Los demás te pedirán un consejo en la medida que tú no los juzgues como a un criminal sino que haciéndole ver su error puedan optar por caminos más prudentes. Si la vida nos ha ofrecido oportunidades para experimentar la vida desde otros ángulos y de esta has aprendido que todos podemos cometer errores, somos frágiles cuando hay menos personas que nos brinden su ayuda; comprende a los demás porque tal vez ellos se encuentran en ese estadio de su vida y tú solamente has pasado y estás en un escalón diferente.

Vivo convencido y convenciéndome que nunca estaré a la altura para poder juzgar a mis semejantes. Aunque mis pecados no los conozcan los demás soy consciente que he cometido faltas y eso cuenta ante los ojos de Dios porque me conoce en el fondo de mi alma.

Vivo agradecido porque de esta manera no podré usurpar el puesto que solo le corresponde al Creador. Mis errores me han puesto el freno a la boca y más provecho saco tratando de mejorar mi vida que justificando mis errores con los defectos de los demás.

Mal de muchos, consuelo de tontos…

Este refrán habla de la mediocridad cuando uno para justificar los errores termina por apuntar los defectos ajenos y nunca los propios.

Cuando tengas ganas de juzgar: 

  • Recuerda que al apuntar con un dedo a alguien, son tres los que te apuntan a ti… haz la prueba
  • Si estás sin pecado tira la primera piedra… de lo contrario podría rebotar sobre ti.
  • Si crees que todo el que peca, yerra o se equivoca debe ser castigado… cuál es el castigo que merecerías si fueras tú. 
  • Si no tienes nada que hacer, ora, reza, canta, baila, lee, haz deporte… pero no des demasiado deporte a tu lengua que al estar siempre irrigada se puede pasar del límite. 
  • La vida de los demás es tan sagrada como la tuya, no la destruyas. 
  • No juzgues a nadie recuerda que el mundo es redondo y no sabrás cuándo te toca ser la piedra de escándalo. Es mejor estar limpio al momento de caer a la piscina de lo contrario todos se quejarán de tu sola presencia. 
  • Elévate por encima de tus miserias y nunca sobre los demás. Es más gratificante llegar a la cima acompañado que empujando, pisando o quitando del camino a nuestros semejantes. 
  • Si la vida te está dando oportunidades para ser feliz, multiplica esa felicidad ayudando a los demás y no la pierdas haciéndoles infelices. 

Que tengas un buen fin de semana.

 

Con Cariño Adelmo VD.

 

Júntate con los amigos para brindar un café y habla de tu vida y escucha la suya. La de los demás sobra.

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