Si la vida tuviera un manual y nos los dieran al nacer, ese manual nos enseñaría a sufrir, llorar, amar, y ser felices, pero no hay un manual en el que se nos explique como vivir, y eso tiene su recompensa, gracias a que nadie nos enseña a vivir todos experimentamos, aprendemos de una manera diferente lo que debemos aprender, algunos aprenden las cosas de manera fácil y sin tanto dolor, otros aprendemos de los grandes golpes que nos da la vida y de esos inmensos dolores que nos deja, pero todos buscamos lo mismo en la vida, la FELICIDAD, buscamos nuestro pequeño o nuestro gran PARAÍSO.
Una idea sobre “SOY UN FORASTERO EN LA VIDA…”
Realmente somos forasteros, pero como dices, no nos podemos ir sin esforzarnos en conseguir la felicidad, que no solo es personal es más bien comunitario; la felicidad siempre contagia, anima, fortalece, una palabra puede cambiar la vida, alguien que viene puede cambiar tu forma de ver el mundo, una duda te puede hacer ver mas claro… uno y sus pensamientos