Si supierais con qué piedad les miro 
y cómo les compadezco en esta hora. 
En medio de la paz de mi retiro 
mi lira es más fecunda y más sonora. 

Si con ello un pesar mayor les causo 
y el dedo pongo en su llaga viva, 
sepan que nunca me importó el aplauso 
ni nunca me ha importado la diatriba. 

¿A qué dar tanto pábulo a la pena 
que les produce una lírica victoria? 
Ya la posteridad, grave y serena, 

al separar el oro de la escoria 
dirá cuando termine la faena, 
quien mereció el olvido y quien la gloria.

antonego

Un comentario

  1. ¿Somos sensibles ante la crítica, o somos más sensibles por la falta de ella?… cómo sea creo que cuando se presenta una, nos emociona y nos hace notar que tan vulnerable es nuestra persona.

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