A Jesús le seguían grandes multitudes de campesinos, artesanos, pescadores, obreros, enfermos … Gran cantidad de gente pobre. Ellos eran la gente de Jesús. El no desprecia a los ricos que quieren seguirle, pero da gracias al Padre Dios porque la gente sencilla es la que mejor entendía su Palabra.
San Pablo dice que Dios ha elegido a los que en el mundo no tienen importancia y son despreciados. Esta fue la lección que enseñó Jesús, que a nosotros nos llena de esperanza el corazón. Jesús bendijo a los pobres. Y su bendición nos llena de felicidad. Es una honra para nosotros. Un compromiso. Una llamada.
Reflexionemos hoy, pues, sobre las bienaventuranzas. ¿A qué clase de pobres bendice Jesús? ¿Qué entiende El por justicia? ¿Y por mansedumbre? ¿Y por corazón limpio? Es muy importante entender este mensaje de Jesús, ya que en él se encierra la esencia de su predicación.
En las bienaventuranzas, Jesús llama a los pobres a formar parte de su Reino. Pero no basta con ser pobre. El llama a los pobres que no viven para sus intereses personales, sino para la justicia y el bien universal. Las bienaventuranzas son la Buena Noticia de cómo debemos vivir los cristianos nuestra lucha liberadora. Son la fe hecha vida.

Una idea sobre “JESÚS PREFIERE A LOS POBRES”
Si Jesús prefiere a los Pobres a todos que hoy en dia viven en las calles y no tienes todo los días un plato de comida , no sabes cuento los extraño todos los Viernes preparaba y salia a la calle a entregar un plato de comida y a escucharlos porque esa era su necesidad , pero esto ya no funciona no sabes lo triste que me pone saber que ya no hay nadie que les lleve un plato de comida a mis viejos de la calle