¿Quién dijo que era buena la Noticia?
¡Y el Niño que no acaba de nacer…!
Laten las carabelas de codicia
y Herodes se encastilla en el poder.
Me abrieron en canal buscando plata
y han quebrado la quena de mi voz.
¿Será Dios de la vida el que me mata?
¿Ese Dios, Guadalupe, será Dios?
¿No sabrá el Viento andar por mi camino?
¿Mi sangre no valdrá para Su vino?
¿El Reino no fermenta en mí también?
Yo, arrabal del imperio y desolada,
te ofrezco esta pobreza de majada
que puede ser, por fin, nuestro Belén.
