En momentos de angustia
me liberaste
y de la mano del opresor
me salvaste.
Como el mejor de los padres
me vigilas, me cuidas y mimas
padre amado.
Me bendices a manos llenas
Siempre pendiente
de la niña de tus ojos
tu amor es,
Incondicionalmente
bello.
En tus manos guardas
mis peticiones
y siempre vigilas mis bendiciones.
Bajo tu protección
todo temor desaparece
porque tú eres mi señor y Dios
Verdadero.
