Salve, reina sabiduría, el Señor te salve con tu hermana la santa pura simplicidad.
Señora santa pobreza, el Señor te salve con tu hermana la santa humildad.
Señora santa caridad, el Señor te salve con tu hermana la santa obediencia.
Santísimas virtudes, a todas os salve el Señor,de quien venís y procedéis.
Ningún hombre hay absolutamente en el mundo entero que pueda poseer una de vosotras si antes no muere.
El que posee una y no ofende a las otras,
todas las posee.
Y el que ofende a una,
ninguna posee y a todas ofende (cf. Sant 2,10).
Y cada una confunde los vicios y pecados.
La santa sabiduría confunde a Satanásy todas sus malicias.
La pura santa simplicidad confunde toda la sabiduría de este mundo (cf. 1 Cor 2,6) y la sabiduría del cuerpo.
La santa pobreza confunde a la codicia y a la avaricia y a los cuidados de este siglo.
La santa humildad confunde a la soberbia y a todos los hombres que hay en el mundo, y asimismo a todas las cosas que hay en el mundo.
La santa caridad confunde a todas las tentaciones diabólicas y carnales y a todos los temores carnales.
La santa obediencia confunde a todas las voluntades corporales y carnales, y tiene mortificado su cuerpo para obedecer al espíritu y para obedecer a su hermano, y está sujeto y sometido a todos los hombres que hay en el mundo,y no únicamente a solos los hombres,
sino también a todas las bestias y fieras, para que puedan hacer de él lo que quisieren, cuanto les fuere dado desde arriba por el Señor (cf. Jn 19,11).
«Me gusta la gente simple aunque Yo soy complicado…»
