Cuando comencé a escribir mi primer blog tuve una experiencia única porque sabía que en el mundo hay alguien más que pueda compartir mi forma de ver la vida, la manera de experimentar la realidad. Hace 12 años aproximadamente cuando fui religioso en formación me embarqué en la aventura de conocer todo lo que fuera posible conocer, ya sea filosófico, teológico, lingüístico, cultural y en verdad aprendí mucho. Ha pasado el tiempo y no pertenezco más a congregación religiosa alguna y ahora mi forma de ver la vida es diferente en algunos aspectos, diría que cada estilo de vida tiene sus propios matices.
Soy natural de una ciudad llamada Chota, en la zona norte del Perú en una región llamada Cajamarca. Nací y crecí en una zona rural y mi entorno fue bastante influenciado por las creencias de comunidades en desarrollo y apegadas a lo tradicional. Una de mis características ha sido que a lo largo de mi formación inicial, primaria y secundaria tuve un encuentro personal debido a mi personalidad tímida e introvertido; mis diálogos se daban conmigo mismo. Tal vez suene como una locura, pero en realidad yo he llegado a tener un diálogo muy fluido conmigo mismo, como si fuera con otra persona. Todo lo he ido meditando y cuando conversaba en voz alta conmigo mismo sobre mis estudios, mi relación con mis compañeros y amigos tenía mi experiencia de encuentro con una realidad superior.
Cuando leas las páginas que escribiré a continuación te darás cuenta que la lectura, la meditación y sobre todo el haber asimilado las diferentes culturas por donde pude transitar me han dado forma, sentido y color a una existencia que sin duda es un reflejo de Dios, porque no hay otra forma cómo explicarlo.
Hoy quiero hablar sobre las creencias.
Las creencias son esas frases que a fuerza de repetición se han convertido en el combustible, el camino y el vehículo con el que transitas esta vida. Todos, sin excepción alguna estamos configurados / programados por las creencias que hemos ido formando desde que ha comenzado nuestra existencia.
Me resulta bastante significativo que todos tengamos nuestros patrones de conducta y éstos son tan definitivos que al estar encarnados en nosotros mismos nos lleva a vivir de una u otra manera.
Las lecturas que me han ayudado a dar forma a mi reflexión personal son un abanico dorado de textos y autores que han meditado, pensado, vivido y se han divertido en su existencia para dejarnos un legado maravilloso. Tendré que nombrar algunos nombres y solamene algunos textos porque son bastantes.
Comenzaré por la Biblia, que sin duda para mí es el libro por excelencia para los que saben interpretarla a la luz de la semiótica hebrea y sobre todo el significado psicológico que nos quieren transmitir los autores bíblicos. En muchos comentarios vamos a encontrar que solamente es la argumentación de lingüistas, pastores, clérigos que no hacen otra cosa que repetir el texto y no contextualizar en el reflejo psicológico de cada persona en las sagradas escrituras. La biblia es el texto para reflejarnos todos y cada uno de nosotros ya que es nuestra versión psicológica de cada uno. De principio a fin de éstos textos sagrados dicen algo de cada uno de nosotros. Si nos quedamos en el sentido literal sería como confundir la luz del sol con la luz de una antorcha. Cuando entendemos qué significado psicológico tiene cada pasaje somos capaces de releer nuestra historia y darle sentido en cualquier momento. La Biblia es el primer texto lleno de creencias porque determina el modo de ver la vida.
Todos los comentarios bíblicos de J. Mateos, Nilka, J.J. Jeremías, etc. nos lanzan a acercarnos a la arqueología bíblica con ciertos alcances de su auténtico significado psicológico del texto sagrado.
Otro libro que me ha gustado es el Corán por la espiritualidad que tiene impresa en sus páginas y las múltiples creencias que han calado en cada seguidor del Profeta Mahoma para dar forma a una religión tan amplia y poderosa en el mundo actual.
En los libros de Autoayuda Piense y hágase rico, Los secretos de la mente millonaria, Deja de ser tú, El hombre más rico de Babilonia, Véndele a la Mente y no a la gente, El club de las 5 de la mañana, El poder de los hábitos, Liderazgo al estilo Ola 4, etc pues me han mostrado una constante en cada libro: el poder está dentro de uno mismo.
En libros de espiritualidad tengo el agrado de compartir que El itinerarium mentis in Deum de Buenaventura me hizo despertar a un modo distinto de ver la espiritualidad por encima de la religión. Mi investigación ha ido profundizándose por medio de lecturas afines sin descuidar que las categorías apreendidas en mi formación académica me hacen transitar por todos los senderos conocidos por mí y aspirar por los poco conocidos. De esta manera he llegado a estudiar todos los textos de Neville Goddard y simplemente me puso de cabeza muchos de mis conceptos que yo los tenía como fuera de lo posible.
Neville es un culmen de enseñanza ya que no se apropia del poder saber lo que pudo enseñarnos sino que nos pone la posta a cada uno que quiera tomar consciencia de su naturaleza y busque responsabilizarse de su existencia.
Cuando he comprendido el modo de pensar de Neville puedo decir con Agustín de Hipona: Dios es más íntimo que uno mismo. O en uno de sus poemas: Tarde te amé hermosura tan antigua y tan nueva… te busqué por todas partes y sin embargo tú estabas tan dentro de mí. O a San Anselmo de Aosta cuando dice que Dios es Aquello de lo cual nada más grande se puede pensar. En fin, a la luz de sus escritos es fácil renunciar a la religión para poder trascender a la espiritualidad porque ésta es el todo que abarca a las religiones en particular.
Cuando escribo cada palabra en éstos momentos soy consciente que no es una naturaleza ajena a la divina la que me conduce a poner por escrito que cada uno es en realidad el que crea, el que vive, el que ilumina, el que tiene la responsabilidad por su propia existencia y el final que se aventura dar a su exitencia.
Con lo dicho anteriormente, asumo que vas entendiendo por qué puse el título de este post Mis creencias, ya que todo lo que has asimilado y a la luz de la fuente divina que eres tú puedes forjar las creencias que te van a configurar al momento de hacer lo que haces, al ser lo que eres, decir lo que dices en tu mundo cotidiano. Si el poder que existe nace del interior de cada ser humano entonces nuestro privilegio de existir es al mismo tiempo nuestra responsabilidad ya que el año, el mes, la semana y el día que van pasando es producto de la imaginación y de la elección. He ahí nuestro mayor valor, nuestra divinidad.
En el día a día nunca te sucede lo que tú quieres sino lo que tú crees. Por eso es bueno que sepas que todas tus oraciones son atendidas ya que no obtendrás lo que tú te aferras por medio de querer y querer sino que vas a lograr todo aquello que crees que es verdadero. Vamos a poner un ejemplo: Si tú quieres conquistar a alguien pero crees que obtendrás un rechazo, no vas a obtener la conquista sino inevitablemente el rechazo. No basta saber para presumir que esto nos llevará a la consecusión de nuestros objetivos, para la realización necesariamente debe preceder y debe ser la confirmación posterior a lo que ya se ha asumido.
Te invito a que puedas reflexionar sobre todas las creencias que tienes y si crees que a estas alturas de tu vida no son más que frases, costumbres o cualquier forma aprendida en el tiempo y transmitida por la familia o el entorno más cercano, puedas discernir y en el mejor de los casos sustituirlos por lo que crees que es más conveniente. Te diré que la lucha interior que vayas a comenzar y cuando la superes tendrás la certeza que has podido transformar tu mundo. Si tus creencias son de limitación, pobreza, enfermedad y negatividad difícilmente vas a tener una vida con apertura, abundancia, salud y positividad.
Te invito a que no tengas miedo y te arriesgues a buscar tu mejor potencial y logres lo que tanto deseas en la vida; recuerda que el paso que estás teniendo en este mundo es único e irrepetible, ya que después solo podremos existir en plenitud -liberado de los sentidos- y aunque quisiéramos no podremos transitar por este paraíso llamado tierra. Deja de lado las creencias que ya no te ayudan. Ábrete como el paracaídas para que puedas ser digno de ser imitado y con mucho significado tu existencia.
Si tú sabes que eres el mismo rayo divino y el poder radica dentro de Ti vas a alcanzar tu mayor potencial. No sigas con la creencia de que la religión o cualquier gurú te conseguirá la salvación. La salvación está dentro de Ti y solo lo alcanzas si crees que es posible para ti y tú lo eres lo suficientemente digno para merecerlo.
Deja de creer que la raza, la genética, el lugar de procedencia, el color de piel, el apellido o cosa semejante te van a determinar porque el único modo de alcanzar lo mejor de la vida es por medio de una creencia sana, bien inencionada, coherente y todo lo que creas es posible y si transitas con esa seguridad nada te detendrá.
Deja las creencias que ya no te ayudan y agradece que Dios habita en Ti y estás por encima de todo para alcanzar tu mejor versión.
Mis creencias solo las conozco yo y los resultados de mis creencias los reconocerán las personas que transitan por la vida porque por sus frutos los conocerán.
- Para Dios nada hay imposible
- Todo es posible para el que cree
- El secreto mayor guardado es el que está dentro de uno mismo.
- Dios y cada ser somos uno porque participamos de la misma naturaleza divina.
- Cada creencia tarde o temprano termina haciéndose realidad.
- Si lo crees, cuando oras vas a agradecerlo sabiendo que ya lo has recibido.
- El que cree, crea la realidad que desea.
- Dios es nuestra maravillosa imaginación.