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Cuando Dios se quedó en visto (y yo también)
La primera vez que sentí que Dios me dejó en visto, no fue en un momento trágico. No hubo sirenas, ni lágrimas, ni una novela mexicana de fondo. Fue un día común, que es precisamente donde se esconden las crisis más peligrosas: en lo cotidiano, con cara de normalidad. Era temprano, yo ya había abierto →
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Creatividad desde el amor.
EL AMOR ES CREATIVO Y LA BELLEZA CAUTIVA EL ALMA. Cuando amamos, somos capaces de inventar miles de formas para demostrar nuestro amor. Amor a la persona amada o amado. Amor a tu familia, a tus amigos, a tu lugar favorito. Amor a todo aquello que te rodea! Amor a la creación, y por ende, a →
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¿Y si me equivoqué en mi vocación?
Por MARIA GARABIS DAVIS.- Llegó una semana antes de mi boda; una carta con mi nombre escrita en una caligrafía que me resultaba familiar. La abrí entusiasmada ante la llegada de noticias de mi antigua cómplice, que había abandonado nuestro díscolo camino para unirse a un convento. En la carta me hablaba de su hermosa experiencia. Me →
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En ti está la luz
Reina en mí la oscuridad, pero en Ti está la luz; estoy solo, pero Tú no me abandonas; estoy desalentado, pero en Ti está la ayuda; estoy intranquilo, pero en Ti está la paz; la amargura me domina, pero en Ti está la paciencia; no comprendo tus caminos, pero Tú sabes el camino para mí. →
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El cura que dio la “más hermosa explicación de la Creación”, según Einstein
Sabido es que ciencia y religión nunca han mezclado demasiado bien. Hubo un tiempo, ya lejano, en el que conciliar ambos términos era no sólo recomendable, sino casi obligatorio. Y, si no, que le pregunten a las cenizas de Giordano Bruno o a su compatriota Galileo, conminado muy a su pesar a recolocar la Tierra →
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La vida continúa… sí, pero diferente
La vida sigue, pero los vivos actuales no por mucho tiempo. La vida puede cambiar de forma y en ese cambio quedan obsoletos todos los vivos. Porque puede que la vida en su nueva forma parezca tener mucha relación con aquello que ahora creemos el fin de la vida. Para mi el morir es ganancia →