-
Cuando Dios se quedó en visto (y yo también)
La primera vez que sentí que Dios me dejó en visto, no fue en un momento trágico. No hubo sirenas, ni lágrimas, ni una novela mexicana de fondo. Fue un día común, que es precisamente donde se esconden las crisis más peligrosas: en lo cotidiano, con cara de normalidad. Era temprano, yo ya había abierto →
-
El pan que llegó tarde
Chiclayo, 6:48 a. m.Hay una hora en que la ciudad huele a pan recién salido del horno y a promesas que la gente todavía cree. En esa hora, el pan no solo alimenta: predica. Matías caminaba rumbo a la panadería “San José”, esa que no necesita publicidad porque el aroma hace el marketing. Iba con →