Hola amigos, después de mucho tiempo me vuelvo a conectar con este mi espacio y aunque quisiera hacerlo como era hace una década, pues ahora el factor tiempo y mis amadas excusas terminan por hacerme postergar mi pasión de escribir.
Ahora, escapando de todas las excusas quisiera reflexionar sobre una idea clara que va rondando en mi cabeza algún tiempo atrás. Sobre la posibilidad que tenemos cada de uno para compartir algo con los demás.
Esa posibilidad que todos tenemos para poder compartir con los demás algo de nuestra experiencia nos convierte en una ficha fundamental en la existencia de la humanidad. Si todos colaboramos con lo que sabemos y además lo hacemos con una buena intención, ciertamente mejoraremos el mundo que nos circunda y tal vez estemos mejorando el mundo que vivimos y el que queremos dejar.

Algunos años atrás yo me consideraba como alguien que no puede aportar algo a la humanidad y el motivo radicaba en que era una persona cargada de religiosidad en donde estaba sometido a mis creencias en mi indignidad, en no ser capaz y por encima de todo que siendo un miserable pecador me era más cercana y accesible la puerta para entrar a gozar de la plenitud de la vida celestial. Han pasado los años y me doy cuenta que por casi 15 años tuve un aprendizaje en el que puedo concluir que lo que me hicieron creer como error y falta han sido sin duda mi mejor época de formación. Ahora puedo gozar de esos matices que han coloreado mi historia porque de mis errores saco los mejores archivos y siempre me doy cuenta que debo seguir adelante aunque las cosas se pongan feas en algún momento determinado.
Si antes veía bajo las categorías de oscuro y blanco, ahora puedo pensar que mejor me pongo a vivir en los matices de los colores y en ellos puedo descubrir mayor belleza que en la monotonía de creer que solo existen los extremos.
Con esta larga introducción quisiera invitarte a que al momento de leer este artículo puedas ver tu existencia y sepas que ese espíritu encarnado que ocupa ese cuerpo cuyo nombre eres tú es la misma presencia de Dios Creador. Además, quisiera que reflexiones sobre el milagro que sucede a cada instante que eres consciente de la fuente divina que embarga tu ser y esto te convierte en un ser maravilloso. Con estas dos ideas ya puedes empezar a leer tu historia y considerar que Dios es el único que existe y se va des-plegando día a día en tus experiencias cotidianas. Estas experiencias te convierten en un ser cada día más útil, más activo, más vivo y, sobre todo eres el Espíritu de Dios que crea por medio de la maravillosa imaginación todo lo que puede ser creído y afirmado.

Ahora, tienes en ti estas ideas centrales para poderte convencer que al momento de levantarte de la cama, al relacionarte con tu familia, al interactuar con tus colegas, al relacionarte con los demás tienes mucho que aportar en sus vidas de la misma manera que puedes aprender de cada uno de ellos.
Te invito a que tomes el coraje de la auténtica morada de Dios y puedas levantar la mirada y sentirte digno porque Dios habita todo tu ser y no hay algo que pueda escapara de su sempiterno poder. Si eso eres y confías plenamente que estando con Dios eres mayoría. Si Dios está contigo quién podrá estar contra ti.
Cuando transites por la vida perfuma tu existencia por medio de la acción de gracias contínua. Bendiciendo el tiempo y es espacio que ocupas. No te detengas a mirar tu pasado por mucho tiempo y no mires el fututo como un objetivo lejano; recuerda que para Dios nada hay imposible que es capaz de todo. Confía siempre en que eres esa presencia divina transitando este mundo hasta que nos llegue el tiempo de volar a la siguiente dimensión en donde tendremos otros retos.

Si has llegado hasta estas últimas letras solo me queda decirte ánimo y gracias porque si al menos una frase o una idea te sirve para mejorar tu vida estaremos juntos creando una energía capaz de transformar la vida misma; incluso estaremos preparando un hogar maravilloso para las futuras generaciones.
Mucha vida buena y mi bendición
Hasta la próxima
Aunque recibas una tarea que aparente no puedes lograrlo recuerda que para Dios todo es posible y con un esfuerzo te conviertes en el auténtico heredero de las maravillas que nos ofrece nuestro padre Dios.
Recuerda que desde esta perspectiva es más fácil entender que TODOS TENEMOS ALGO PARA COMPARTIR.

Deja un comentario