SAM_0128Al ver la luz del día mis ojos, Señor,

mi corazón y todo mi ser se levanta hacia ti

en busca de tu mirada.

Te doy gracias por el Regalo de la Vida;

por que hoy puedo respirar,

puedo sentir, oír, mirar, amar,

contemplar las maravillas de tu amor

en todo lo creado. ¡Gracias, Señor!

 

Escucha las palabras de quien siente

la vida de nuevo,  Señor;

sé  cercano a mi mano abierta.

Da respuesta a mi pregunta;

ayúdame en mi inquietud.

Tú,  que eres mi Señor

y mi Dios, en quien confío.

 

A ti abro mi ser,

mis ganas de vivir,  de despertar;

de mañana, en tus manos pongo

mis miedos y mis ilusiones;

de mañana, en tus ojos pongo

la pureza y la sinceridad de mi búsqueda;

de mañana, en tu camino quiero

dirigir  mis pasos.

 

Oye mi voz, Señor, tú que eres

bueno y compasivo, y alienta mi vida,

que busca en ti luz y calor.

 

Mira, Señor, mi corazón inquieto,

que como un gorrioncito busca abrigo

entre tus manos;  toma mi arcilla

y moldéala según los proyectos

que tienes para mí este día.

 

Quiero estar ante tus ojos

y dejarme penetrar por tu mirada;

delante de tus ojos, Señor,

me siento pequeño y frágil.

Derrama, al comenzar la mañana,

tu ternura y tu bondad,

para que mi corazón

se sienta fuerte y animoso.

 

Señor, aparta de mi camino

el mal que me rodea,

y no dejes que en este día

la mentira se adueña de mí;

dame mansedumbre y humildad

para que mi corazón, Señor,

no sea hoy violento

ni haga juego sucio a nadie.

 

Confío en la bundancia de tu amor

y camino hacia ti, seguro

de que me acoge en tu casa.

Haz, Señor, que camine hoy

en tu presencia y que tema

apartarme de ti.

 

Guíame, Señor,

tú que eres bueno y santo;

guíame hacia la luz y haz que camine

como hijo de la luz;

guíame y allana mi camino,

para que sea fiel a tu Ley de amor. Amén.SAM_0148

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