Ama la doctora ser líder y vive
con el gran deseo de ir capitaneando
marchando y manipulando.
Las donaciones que acepta
desde donde está sentada
en un computador
de la noche a la mañana
la convierte
en una mujer bien arregladita,
cómoda y exquisita.
¿Y cuál es el ansia de mandar?
detrás de su monitor hay
tesoro que se puede apreciar
la vida que ella siempre quiso soñar.
Hoy el rostro le ha cambiado
después de ser una mujer
amargada y envidiosa
es ahora:
“Tierna, respetada y cariñosa”
pero el que la conoce de antemano
saben que es
una mujer manipuladora y mentirosa
“cayendo en gracia”
su alma espinosa.

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