Como el escorpión, hermano,

somos como el escorpión,

en una noche de terror.

como el gorrión hermano,

somos como el gorrión,

con sus pequeñas preocupaciones.

como el caracol hermano,

somos como el caracol,

encerrados y pasivos.

Eres terrible, hermano

como la boca de un volcán apagado.

y tú no eres uno, desgraciadamente,

tú no eres cinco, somos millones.

Somos como el cordero,

hermano, cuando el verdugo,

disfrazado con nuestra piel,

levanta el látigo,

nos apresuramos a entrar en el rebaño

y vamos corriendo al matadero.

Y si hay tanta miseria sobre la tierra,

se debe a nosotros, hermano.

si estamos hambrientos y fatigados,

si estamos heridos hasta sangrar,

triturados como el racimo cuando da el vino,

no diré que es totalmente por culpa nuestra, no;

pero tú y yo, hermano, tenemos mucho que ver.

(Nazim Kikmet)

Deja un comentario