Si estudiamos la sexología desde una perspectiva mística, podremos acceder progresivamente a una comprensión más profunda sobre el fenómeno del sexo y descubrir extraordinarias posibilidades.
El sexo es un cofre lleno de secretos que sólo pocos han develado y entendido a profundidad.
La mayoría de personas suponen que saben todo sobre sexo porque han tenido relaciones sexuales, porque hablan con orgullo de sus “aventuras”, porque se reproducen, porque contraen vínculos, porque imitan las tradiciones sociales, porque asumen responsabilidades de pareja etc. Sin embargo, la cruda realidad es que desconocemos lo mucho que ignoramos sobre este tema.
El sexo tiene una extraordinaria influencia secreta en nuestra vida y en nuestra psicología.
En el sexo se manifiestan fuerzas creativas que desconocemos y no sabemos aprovechar. El sexo es un portal de dos caminos. Uno nos conduce a humanizarnos y otro a animalizarnos.
Si queremos participar de un conocimiento superior y trascendental sobre el sexo, debemos estudiarlo desde una perspectiva más profunda y mística.
La humanidad se encuentra distante de conocimientos superiores porque siempre ha sido superficial y materialista en sus estudios. Recordemos que aquello que la ciencia aun ignora sobre el sexo y sobre muchas otras cosas, el conocimiento oculto lo sabe hace siglos. Estudiando la sexología desde la perspectiva mística se nos va revelando el papel que cumple en el conocimiento interior y los intensos trabajos que debemos realizar sobre sí mismos para refinarnos en esta área de nuestra vida.
LA ENERGÍA CREADORA SEXUAL
La simiente del ser humano es el cuerpo físico de una poderosa fuerza que podemos llamar energía creadora sexual.
Esta energía no solamente es la causa primaria de la atracción sexual, sino que también tiene una notable influencia en todos nuestros procesos biológicos y psicológicos. Es la causa de los drásticos cambios que experimenta el cuerpo en la etapa de la adolescencia.
En el esperma se encuentra latente toda la fuerza vital y creativa de nuestra naturaleza. En la india y en china se le consideraba como algo “sagrado” por sus propiedades creativas y por el papel que puede llegar a cumplir en el camino interior. Sin embargo así como esta energía nos puede llevar a desarrollar nuestro potencial humano, también nos puede someter y volver dependientes a las más bajas pasiones. El extraordinario poder contenido en la energía sexual la hace imperiosa y dominante. Esto lo podrá corroborar cualquier persona que se detenga a analizar el ímpetu de sus propios impulsos sexuales.
Si no poseemos un conocimiento para entender y usar sabiamente la energía sexual, seremos dominados por ella y quedaremos limitados al enfoque absurdo que nos hereda la cultura actual.
Obteniendo un nuevo conocimiento podremos sentar nuevas bases que nos faculten para usar sabiamente el potencial oculto de esta poderosa energía.
EL DESEO SEXUAL
El deseo es la fijación y atracción que se experimentan cuando determinado estímulo activa nuestra energía creadora sexual.
El deseo sexual es el origen de intensas sensaciones que muchos confunden con el amor.
La mayoría de personas presumen estar enamoradas cuando en realidad se encuentran embriagadas, bajo el efecto de sus deseos inestables y pasajeros.
La energía sexual tiende a filtrarse en nuestros procesos psicológicos y emocionales dando forma a las ilusiones y fantasías que nos hacen alucinar de “enamoramiento”. Sin embargo, este fuego que atrae a las parejas se consume rápidamente para dar lugar al desprecio, al tedio, la resistencia, la monotonía y la insatisfacción.
Quién aspira conocer el verdadero amor que está más allá de los sentimientos y las emociones fugaces debe estudiar sus propios deseos para poder comprender toda su naturaleza. Comprender el deseo es liberar las fuerzas y sabidurías que se encuentran contenidos en él.
Muchas parejas se unen por la influencia del deseo y hasta pueden permanecer mucho tiempo vinculadas, pero esto no garantiza que hayan logrado el descubrimiento y la experiencia del amor. Sin auto conocimiento ni comprensión podemos permanecer toda la vida atrapados en figuras mentales románticas e inverosímiles que son manifestaciones del deseo, pero nada tienen que ver con el amor.
DIFERENTES TIPOS DE SEXO
Estudiando el sexo podremos reconocer tres tipos diferentes:
1. SEXO NORMAL O REPRODUCTIVO:
Es la sexualidad enfocada para la reproducción de la especie.
2. SEXUALIDAD INFERIOR O INTRASCENDENTE:
Es cuando el sexo se utiliza con el único propósito de experimentar sensaciones de satisfacción a través del orgasmo. Este tipo de sexo se considera intrascendente por varias razones:
  • – Porque robustece el ego, incrementando el sueño de la conciencia y el distanciamiento del real Ser. Este tipo de sexualidad no aporta nada para nuestro proceso de humanización y si para que nos precipitemos en un proceso de involución.
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    – Porque nos lleva a desarrollar una perspectiva del sexo condicionada a la búsqueda de sensaciones de placer.

  • – Porque deriva en la creación de falsos conceptos sobre el cuerpo, sobre el sexo y sobre la pareja.
  • – Porque conduce a la insensibilidad, a la práctica de aberraciones y al degeneramiento gradual.
  • – Porque los valores psicológicos que se crean con esta perspectiva del sexo le impiden al individuo comprender y representar su función en la familia y en la sociedad.
  • – Porque a través de esta perspectiva se desarrollan valores psicológicos como: La voluptuosidad, la superficialidad, la promiscuidad, los prototipos, el materialismo, la infidelidad, la intolerancia, el resentimiento, el egoísmo, el oportunismo, etc.
  • – Porque a través de esta visión sexual se alimenta el deseo instintivo que animaliza gradualmente al individuo.
    – El infra sexo apaga rápidamente la llama del amor generando tedio, resistencia e intolerancia hacía la pareja.
  • SEXOLOGÍA MÍSTICA:
    La sexología mística parte de un conjunto de conocimientos que nos permiten dar un enfoque consciente al sexo para poder usarlo sabiamente y aprovechar las propiedades de la energía creadora. Estos conocimientos siempre han estado presentes en todas las grandes ordenes espirituales y esotéricas, así como también en las diferentes culturas de todos los tiempos como los tibetanos, taoistas , aztecas, hindúes,, alquimistas, gnósticos, egipcios, entre otros.

    Dentro de las enseñanzas de la sexología mística podemos distinguir dos tipos: La pública y la oculta. La primera se llama pública porque abarca un conjunto de principios básicos que siempre se han difundido de manera popular, ya que son aptos para todo tipo de personas y no requieren de una preparación moral o de un entendimiento previo para poder recibirlos. Estas enseñanzas están relacionadas con el matrimonio y van encaminadas a sentar las bases que permitan desarrollar el amor en pareja. Desde esta perspectiva el matrimonio más que un vínculo social o un sacramento tradicional es una escuela de auto conocimiento.
    La enseñanza oculta es más profunda y en tiempos anteriores se administraba con carácter secreto y hermético; ya que contiene datos sobre la extraordinaria potencialidad de la fuerza sexual y sobre las posibilidades que existen de poner esta energía al servicio del desarrollo humano. Esta enseñanza también se difundía de manera selecta y oculta porque representaba una herejía para el monopolio religioso que reinaba en el pasado. Sin embargo, la tiranía religiosa no fue suficiente para extinguir los conocimientos de la mística sexual que eran conocidos con diferentes nombres según la cultura que los poseía, como: Transmutación sexual, sexo tántrico, alquimia sexual, Kundalini, el misterio de la serpiente, entre otros.

    Estos conocimientos solo podían ser revelados a personas que tuvieran un nivel previo de comprensión sobre la ciencia interior y los valores y compromiso suficientes como para administrarlos sabiamente.
    En la actualidad las enseñanzas de la sexualidad mística son divulgadas públicamente como un mecanismo para contrarrestar el profundo degeneramiento al que se ha precipitado la humanidad.
    ¿QUÉ ES LA TRANSMUTACIÓN SEXUAL?
    La transmutación es aprender a ver el acto sexual como un ejercicio místico, en el cual se canaliza la energía creadora hacia el interior del cuerpo por medio de la concentración y de la voluntad, en vez de expulsarla en el orgasmo o espasmo.
    La energía sexual en vez de salir del cuerpo toma un curso ascendente por un canal que está situado en medio de la columna vertebral. Por estos medios es posible el despertar de una fuerza extraordinaria que los Hindúes llamaban “Kundalini” o fuego serpentino. El ascenso de este fuego tiene la cualidad de despertar los diferentes centros vitales que están situados a lo largo de la columna vertebral, también conocidos como chacras en el oriente. Sin embargo, más que un despertar de poderes sobrenaturales, esta visión busca que el hombre despierte y se haga cargo de su propia naturaleza y energías.
    Por su parte las tradiciones chinas atribuían al re direccionamiento del esperma la cualidad de aumentar la fuerza vital, la salud y la longevidad. Para ellos la simiente era una joya invaluable.
    Con la transmutación además podemos regenerarnos gradualmente y crear los cuerpos existenciales del ser.

    Es importante tener presente que está práctica no solo hace énfasis en una manera diferente de realizar el acto sexual, sino que exige llevar una forma de vida dedicada al alcance de la rectitud, la sabiduría, el amor y la concordancia con las leyes de la naturaleza.La transmutación sexual NO SE DEBE PRACTICAR SIN UN TRABAJO EN CONJUNTO SOBRE LOS VALORES PSICOLÓGICOS. Sin exaltación moral, sólo terminaríamos fortaleciendo nuestro EGO y aumentando peligrosamente nuestra perversidad.Debemos tener en cuenta que la transmutación sexual NO es una forma novedosa de realizar el acto sexual para conseguir nuevas experiencias y sensaciones de placer. Estas enseñanzas demandan mucha seriedad, compromiso y la firme determinación de abandonar definitivamente todas las tendencias infra sexuales a las que pudimos habernos acostumbrado. Lastimosamente en la actualidad abundan muchas pseudo enseñanzas sexuales que promueven conocimientos de apariencia mística que solo persiguen formas novedosas de placer.

    Aquel que quiera aprender a transmutar su energía deberá INSTRUIRSE BIEN sobre el tema, tener una pareja estable y trabajar intensamente para eliminar los conceptos erróneos que ha desarrollado sobre al sexo.

    ¿Qué es el degeneramiento?

    Es el descenso involutivo al que se precipita todo individuo, cuando desarrolla y fortifica las inclinaciones que caracterizan su naturaleza animal.

    A medida que desarrollamos el ego nos precipitamos por el camino involutivo del degeneramiento, distanciándonos de nuestro real Ser.

    La sexualidad intrascendente nos hace descender gradualmente en la escalera del degeneramiento hasta el punto de perder el rasgo humano que nos diferencia de los demás animales.

    Entre más yoes de lujuria, mayor será el degeneramiento.

    Nos situamos en niveles inferiores de degeneramiento a medida que aprendemos las costumbres, mañas, tendencias, vicios, aberraciones, etc. del medio que nos rodea.

    El descenso involutivo es nivelado, gradual y progresivo, por tal motivo se torna imperceptible para quién se está degenerando. “Solo se da cuenta que se encuentra en un nivel inferior, quién comienza a salir de él.”

    ¿Qué es la lujuria?
     
    El término “lujuria” proviene de la palabra “lujo” que significa “valor agregado”.
    Aunque el vocablo lujuria es muy utilizado en el contexto moral y religioso, son pocas las personas que comprenden su contenido real, práctico y objetivo.
    podemos definir la lujuria como el acto de sobreponer elementos a alguna cosa para modificar su verdadero aspecto y significado. Los agregados de lujuria cambian la forma como percibimos las cosas, estimulan el deseo y provocan una excitación inducida.
     
    Este fenómeno no solo está presente en el ámbito sexual. También podemos encontrarla en la apariencia sugestiva de todas las cosas que nos rodean.
    La lujuria en palabras más simples es un engaño y un medio de adulteración. posee la cualidad de disfrazar de bello lo que es feo, de superior lo que es inferior, de divino lo que es mundano, de útil lo que es inútil, de puro lo que es impuro, de verdadero lo que es falso, etc.
    Las ilusiones de lujuria siempre se desvanecen tarde o temprano dando lugar al desencanto, la frustración y al choque con la realidad.
    ¿Qué son los yoes de lujuria?
    Los yoes de lujuria son todas las formas mentales y emocionales de naturaleza inverosímil que vamos creando y alimentando a lo largo de la existencia.
     
     
    Todas las impresiones que recibimos y aceptamos sobre el sexo se van cristalizando gradualmente en nuestra psicología. De esta forma almacenamos conceptos, imágenes, ideas, prototipos, métodos, tendencias, gustos, inclinaciones, etc. Que no se corresponden con la realidad. Estas creaciones mentales actúan como un lente que deforma todas las percepciones que obtenemos de la realidad.
    Los yoes de lujuria influyen enormemente en la visión que tenemos del sexo y de la pareja. Los conceptos, ilusiones y fantasias que adquirimos se convierten en el pilar sobre el cual nos apoyamos para relacionarnos y en el fundamento de nuestra potencia sexual. Nuestra aceptación y respuesta hacia el sexo está condicionada por todos los yoes lujuriosos que hemos desarrollado en el transcurso del tiempo.
    Mientras la lujuria sea el pilar en que nos fundamentemos, nuestras relaciones fracasarán inevitablemente porque se encuentran cimentadas en una base ilusoria.
    La cantidad y tipo de yoes lujuriosos varían de acuerdo a los parámetros que cada persona acepta y establece dentro de sí misma a lo largo de su vida.
    Si aprendemos a permanecer atentos en auto observación, podemos descubrir los innumerables yoes de lujuria que nos caracterizan, manifestándose en el diario vivir a través de nuestros pensamientos, emociones, deseos, etc.
    Algunos yoes de lujuria son fáciles de identificar, como: la lascivia (morbosidad), la infidelidad, la promiscuidad, los celos, los prototipos, las aberraciones, LA PORNOGRAFÍA, LA MASTURBACIÓN, los intereses, el apego al placer, las fantasías sexuales, la incitación, la frialdad sexual, la voluptuosidad, etc.
    Otros yoes son más sutiles y difíciles de percibir, porque los consideramos normales y trabajan ocultos para la visión superficial. A estos elementos debemos dirigir nuestra atención si queremos comprenderlos y poder así purificar la visión sexual así como también recuperar la sensibilidad perdida y la potencia sexual.EL REGENERAMIENTO

    En el regeneramiento se emprende el camino de retorno hacia la esencia y la verdad. El camino del regeneramiento nos permite recoger en el trayecto la sabiduría y el amor que surgen al reevaluar conscientemente los errores y las experiencias.
    Regenerarse es trabajar sobre sí mismos; descubriendo y revalorizando los componentes del ego por los cuales nos precipitamos a un nivel de degeneramiento determinado.
     
    El camino del regeneramiento es estrecho y empinado. Es la senda ascendente por donde transitan las minorías que están dispuestas a revolucionarse contra sí mismas y a nadar contra las corrientes involutivas de la vida.
    Entre más degenerado se encuentre un individuo; más enérgico deberá ser su trabajo para regenerarse, pero también más profundas serán la sabiduría y el amor rescatados; por ser de mayor magnitud la intensidad de la experiencia.
    La inocencia es el factor que nos hace susceptibles a caer en el degeneramiento; sin embargo, quién se rectifica y logra levantarse, rescata la sabiduría de la experiencia con la cual se vuelve invulnerable a incurrir nuevamente en los mismos errores.
    Las puertas del regeneramiento permanecen siempre abiertas; mas el trayecto para ascender desde el punto en que nos encontramos no se recorre con buenas intenciones; sino con obras de rectificación que son el verdadero síntoma del arrepentimiento.
     

    -EL MATRIMONIO:

    El matrimonio es un pacto que hacen dos seres, aspirando el conocimiento del amor.

     

     

    El verdadero matrimonio no es la imitación ciega de una tradición social, ni depende del vínculo con alguna congregación religiosa o ideológica.

    El matrimonio visto desde una perspectiva elevada, es una escuela de aprendizaje donde el hombre y la mujer se unen con la mutua aspiración de trascender sus diferencias y aprender a amarse mutuamente.

    Todo aquel que quiera hacerse participe de los secretos del sexo y del amor debe prepararse primero en la antesala del matrimonio.

    Los anillos que intercambian los recién casados, son la representación simbólica de una alianza incorruptible y pura como el oro; que se establece voluntariamente, asumiendo el compromiso de recorrer juntos el sendero de la vida, hacia la cumbre del amor.

    El matrimonio es un camino de muchas etapas, que debemos transitar dispuestos a superar los obstáculos de nuestra naturaleza egocéntrica.

    Cuando aspiramos el conocimiento del amor, deberemos refinarnos a sí mismos una y otra vez, para despojarnos de todos los obstáculos interiores y de las mal interpretaciones que hemos desarrollado acerca del amor.

    El matrimonio fracasa tarde o temprano cuando no está fundamentado en el verdadero amor y aunque una pareja puede permanecer junta toda la vida, eso no garantiza que se hayan amado.

     

    -GESTOS DE INMADUREZ

    Son gestos de inmadurez todas las expresiones egocéntricas (yoes) que se manifiestan en la relación de pareja produciendo los conflictos en la convivencia.

    El matrimonio debe verse como una escalera que nos está invitando a ascender interiormente y no como un camino lineal de hechos superficiales.

    En las actividades cotidianas de la convivencia podemos descubrir a través de la AUTO OBSERVACIÓN nuestros propios gestos de inmadurez; (yoes) manifestándose en los diversos escenarios de la vida matrimonial: en el hogar, en un dialogo, en una reunión con otras personas, en las relaciones sexuales, en el trabajo, al asumir una responsabilidad, en la soledad, etc.

    El compromiso del matrimonio exige desarrollar la disposición para descubrir los gestos de inmadurez que nos caracterizan y comprender los efectos que originan en la relación.

    Algunos gestos de inmadurez son: El irrespeto, la intolerancia, todos los matices de la lujuria, la envidia, los celos, el resentimiento, el orgullo, la infidelidad, la desvalorización, la comparación, la irresponsabilidad, etc.

    Cuando hay un conflicto, en vez de sumergirse en la alteración, los juicios de la mente, los cálculos egoístas, es preciso preguntarse: ¿Que paso? ¿Qué defectos originaron este problema? ¿Qué debe superarse?

    Si uno logra descubrir sus gestos de inmadurez, podrá determinar cuáles son los rasgos de uno mismo que están atropellando el amor y por lo tanto deben corregirse.

     

    Si percibimos los errores desde un punto de vista más elevado, dejaremos de buscar un culpable para los problemas y aprenderemos a descubrir que todos los conflictos son una invitación para madurar.

    De esta forma el amor se desarrolla gradualmente a partir del trabajo mutuo, del conocimiento de sí mismo y del anhelo sincero por ascender hacia estados superiores de madurez y entendimiento.

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