Señor, estoy en tus manos. Sólo tengo un deseo: cumplir en cada instante tu santa voluntad. Ayúdame a dejarme llevar por ti. Hazme completamente disponible a tus designios sobre mí. Y, cuando me pidas algo que me cueste, dame fortaleza para dártelo. No quiero negarte nada, no quiero decirte nunca No, ni un SI a medias; sino un SI entero y total. Sé que me amas y, por eso, quiero agradecerte por mi vida y por todo lo que me has regalado. Quisiera hacer de mi vida una sinfonía de amor para amarte sin cesar. Gracias, Señor, te amo con todo mi corazón.

* * * * * *

Señor Jesús, en este momento de mi vida, quiero entregarme a Ti sin condiciones ni limitaciones. Quiero ser tuyo para siempre. Me consagro a Ti y me postro a tus pies para entregarte todo lo que soy y tengo: mi alma, mi cuerpo, mi pasado, mi presente, mi futuro, mi familia, mis deseos de santidad, mis ilusiones y esperanzas, mi salud, mis amistades… Todo lo pongo en tus manos para llegar a Ti y amarte con todo mi ser. Puedes quitar o poner lo que Tú quieras. Te entrego mi vida para que la conduzcas a partir de ahora. Confío en Ti y me pongo en tus manos como un niño en brazos de su madre. Gracias, Señor, por amarme tanto. Haz de mí lo que tu quieras, lo acepto todo con inmensa paz, porque Tú eres mi Padre y me amas y quieres lo mejor para mí.

* * * * *

Toma mi corazón, Jesús del alma mía,

tan pobre como es, es todo para Ti.

Con él te quiero dar, por manos de María,

todo lo que ahora soy y todo lo que fui.

En tu misericordia arrojo mi pasado,

dejo a tu providencia mi porvenir, Señor.

El momento presente sólo me he reservado

para emplearlo siempre en probarte mi amor.

Toma mi corazón, es tuyo, todo tuyo.

Me abandono en tus manos para siempre. Amén.

* * * * * *

En las horas más tristes de mi vida,

cuando todos me dejen, Jesús mío,

y el alma esté por penas combatida,

que pueda repetir hasta la muerte:

¡Sagrado Corazón, en Vos confío,

porque creo en tu amor para conmigo!

Dios mío, me pongo en tus manos

con lo poco que soy,

contento de ser como soy.

Si alguna vez sentí tristeza

y vergüenza de ser así,

te pido perdón por haberme

avergonzado de la obra de tus manos.

Te doy gracias por haberme

hecho como soy.

Y acepto con gratitud mi cuerpo con

todos sus detalles,

este temperamento, esta inteligencia

y todo lo que soy como persona.

Gracias, Señor, por haberme

hecho así.

* * * * * *

Señor, acepto una por una todas mis enfermedades y todos mis defectos. En tu sabiduría divina organizaste así mi vida para Ti. Estoy de acuerdo, lo acepto todo como venido de tus manos, que se haga en mí tu santa voluntad. En tus manos pongo mi vida y mi muerte, mi salud o enfermedad. Todo lo pongo en tus manos. Haz de mí lo que tú quieras, yo te amo y te doy gracias con todo mi corazón.

* * * * * *

Padre mío, me pongo en tus manos,

haz de mí lo que Tú quieras,

sea lo que sea, te doy gracias.

Estoy dispuesto a todo,

lo acepto todo,

con tal de que tu voluntad

se cumpla en mí

y en todas tus criaturas;

no deseo nada más, Padre.

Te confío mi alma, te la doy

con todo el amor de que soy capaz,

porque te amo y necesito darme.

Me pongo en tus manos sin medida,

con una inmensa confianza,

porque Tú eres mi Padre.

Amen

Fuente sitio web:http://www.monografias.com/trabajos97/renuncia-placeres-hacer-voluntad-dios/renuncia-placeres-hacer-voluntad-dios.shtml#ixzz38E0UMNK8

Deja un comentario