El Sabio
La benevolencia de algunos es como una
Concha pulida y lustrosa,
mas vacía, pues no contiene aquella perla preciosa
Que es el bien hecho al hermano.
Si encontraras a alguien, al mismo tiempo
Fuerte y gentil ¡dichosos tus ojos!
Pues es una visión gloriosa
Y hasta un ciego podría contemplar sus virtudes.
El Joven
Nadie en el campo es benevolente
Ni de rodillas se hinca acobardado.
Allí el esbelto junco y el roble, lado a lado,
Crecen disputándose altura.
Y si el plumaje del pavo real es púrpura
No toma conocimiento de su belleza
Ni se vanagloria de su encanto.
¡Dame un caramillo y canta conmigo!
Que la música consuela a los débiles
Y el trino del caramillo sobrevive
Más allá del débil y del fuerte.

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