¿Qué es una fotografía? Es una historia. ¿Y qué es una historia? Una historia es una serie de oraciones que conectan unas con otras. Esto es tan cierto para las historias como para las fotografías. Una fotografía, por tanto, no es solo capturar una imagen de algo. La primera impresión de una fotografía la determina la composición y el equilibrio de los elementos de la imagen.

Si queremos aumentar la expresividad y el mensaje que transmiten nuestras fotografías necesitaremos aplicar las normas de composición pictóricas mientras tomamos nuestras fotografías y definimos el encuadre.

Ya sé que te conté algo sobre la composición y la regla de los tercios. Pero no te lo conté todo sobre esa regla y como ya te imaginarás no es la única regla que existe. Vamos a ver que más se esconde tras la composición de una fotografía.

La regla de los terciosEsta regla, como ya recordarás, se basa en el hecho de que el ojo humano tiende a detenerse en un punto alrededor de los dos tercios superiores de una imagen. Intenta encuadrar tus fotografías de forma que el sujeto principal o el punto de mayor interés esté cerca de estas intersecciones. Los elementos situados en estas intersecciones (imaginarias) transmiten más que si estuvieran situados en el centro de la imagen.Lo que no te conté sobre la regla de los tercios viene ahora. Al aplicar esta norma no solo aprovechamos las intersecciones, sino que también aprovecharemos las líneas verticales y horizontales. Estas últimas son más importantes en la mayoría de los casos ya que darán más fuerza a tus paisajes y pueden llegar a cambiar el significado de estos por completo.A no ser que intentes transmitir una idea o sentimiento concreto al situar el horizonte de tuspaisajes en el centro, si sitúas el horizonte en una de las líneas imaginarias horizontales estos tendrán un impacto mayor. Por ejemplo, en un paisaje con un cielo totalmente despejado y un prado atravesado por un camino de piedra, con una casa al fondo y todos los complementos que se te ocurran… en tanto que el cielo está totalmente despejado y no añade información, podemos aprovecharnos de esto para subir el horizonte hasta el tercio superior y llenar los dos tercios inferiores con la información. Al igual podemos usar esta técnica en un caso contrario. En una imagen con un cielo con nubes atractivas, tonos rojizos por el atardecer y con un terreno “aburrido”, preferiríamos bajar el horizonte hasta el tercio inferior y llenar los tercios superiores con el cielo.La regla de la sección aureaSe ha demostrado que ciertos puntos en la composición de una imagen atraen automáticamente la atención del observador. De forma similar, muchas formas naturales o creadas por el hombre (emulando estas creaciones de la naturaleza) nos transmiten unas sensaciones más agradables. Leonardo da Vinci investigó los principios que se esconden bajo nuestra noción de belleza y armonía y lo llamó Sección Aurea. Mucho antes que él, sin embargo, en Babilonia, Egipto y en la antigua Grecia los arquitectos y artistas ya usaban esta regla y proporción áurea en sus creaciones.Para tener una idea más clara de las implicaciones en fotografía de esta sección áurea (que por cierto significa “de oro” o “dorada”), imagina que dividimos la imagen en nueve partes de diferentes tamaños con cuatro líneas. Cada línea está “dibujada” de forma que la anchura del rectángulo menor mantiene una proporción igual con el rectángulo mayor que la anchura de este rectángulo mayor con la imagen completa. Los puntos donde las líneas se cruzan son los puntos dorados.

Regla de la diagonal

Ayúdate de las formas diagonales en tus imágenes para guiar la visión del observador a lo largo de tu fotografía. Recuerda una fotografía es una historia y al contrario que con las historias no tienes más palabras que una imagen. Se dice que una imagen vale más que mil palabras, pero a estas alturas estoy seguro de que ya te has dado cuenta que llegar a superar las mil palabras es bastante difícil.Cuando hiciste la foto veías claramente el recorrido que tu vista y por tanto la de cualquier persona haría la contemplar tu obra. Pero al enseñarla, la gente se olvidaba la mejor parte. Igual no supiste aprovechar las líneas de la imagen para guiarles en su viaje a través de tu fotografía y empezaron en un punto que no es el que pretendías.De igual forma, las curvas, en especial en forma de S, son muy bien recibidas tanto visualmente, nos resultan agradables y equilibradas a la vista; como forma de guiar la vista del espectador.

Trucos para iniciarse

  1. Intenta mantener tu cámara al nivel del sujeto que pretendes fotografiar.

  2. Por norma general, la fuente de luz de mayor intensidad debería situarse a tu espalda. Conforme vayas dominando tú cámara y la composición irás jugando con la luz y las sombras.

  3. Utiliza fondos oscuros para fotografiar objetos claros o al contrario. Ten en cuenta, sin embargo, que un fondo totalmente blanco produce un reflejo luminoso que “engañará” tu fotómetro y reducirá el contraste de la imagen resultante.

  4. Si hay objetos en movimiento, es aconsejable dejar un espacio mayor en el lado hacia el que se mueve. De igual forma dejaremos un mayor espacio en el lugar hacia donde las personas miran en un retrato.

  5. Es recomendable no poner el horizonte en el centro de tu imagen dividiendo el panorama en dos, al igual que es poco recomendable situar el cuello de una persona en el horizonte. Tenlo en cuenta o tendrás un montón de cabezas flotando sobre el horizonte.

  6. Por último, no tengas miedo de romper las reglas. Edward Weston dijo: “Consultar las reglas de composición antes de salir a hacer fotos es como consultar la ley de la gravedad antes de ir a dar un paseo”. Es importante conocer estas normas para crear un mayor impacto o conseguir un mejor equilibrio de los elementos de la imagen, pero nada está escrito en piedra. Romper las reglas puede darte imágenes nunca vistas o ayudarte a comprender por qué no debiste salirte tanto de la guía.

Creando historias