He escuchado en los libros

sabias declaraciones de ignorancia.

El más sereno como el más profundo

envuelve sus palabras

en un humilde celofán de duda

que les hace adquirir la humilde magia

de lo sincero. El sabio entre los sabios

todo lo más dilata las distancias.

De todo el inventario

de voces y de páginas,

en el fondo del pecho sólo queda

sones de adiós, palabras de campana.

Largos millones de vocablos suben

por los largos millones de gargantas;

brotan alegres de las bocas, cobran

en el espacio su silencio, pasan

por las viejas fronteras del oído

su silenciosa y nueva forma al alma

y, una vez en el fondo de los seres,

se desnutren, se callan y se apagan.

Sólo quedan después lutos vacíos,

voces de adiós, palabras de campana.

vía Leer. Poema de Felix Grande..