Podemos hacer extensiva la archiconocida frase bíblica que reza el título a “no hay nada nuevo que decir que antes no se haya dicho”. Volvemos y volvemos, contemplamos los pensamientos desde todos los ángulos. Muchas veces nos arrogamos pensamientos ya pensados y les endosamos la etiqueta de originalidad. La docencia es un atajo que divulga y repite lo ya dicho, lo ya pensado, lo que constituye el corpus de la cultura.
Con frecuencia caemos en comportamientos rutinarios; seguimos los mismos patrones y actuamos de manera predecible, día tras día. Programamos nuestra mente y sólo somos capaces de comportarnos como autómatas.
Los siguientes temas, si bien enunciados en forma breve, son lo suficientemente amplios para ser repensados y debatidos. Ello nos ofrecerá una valoración de nuestras propias capacidades.
- El repaso de la sabiduría.- El acervo de la sabiduría sólo consiste en unos cuantos principios de donde se derivan todos cuantos pensamientos, frases, axiomas y adagios recogen los libros. No hay nada nuevo que decir; si acaso, repetir lo que otros antes dijeron.
- El secreto de la originalidad.- Si buscas ser original, no lo serás nunca. La originalidad radica en hacer mejor lo que otros ya han realizado.
- El verdadero beneficio de la duda.- El verdadero beneficio que puede aportar la duda es estimularnos a buscar la verdad.
- Engreimiento.- La vida es una oportunidad constante para aprender, pero muchos habrían podido llegar a la sabiduría, si no se hubiesen creído ya suficientemente sabios.
- El valor de los demás.- Es curioso, pero cuanto más talento tiene un hombre, más cree en el talento de los demás; sin embargo, cuesta aceptar que los demás sean mejores o incluso iguales… será porque no tenemos el talento suficiente para aceptar esa posibilidad.
- El sentido de la colaboración.- Hay un sexto sentido del talento que te dice, con una pizca de humildad, que si no eres capaz de ser alguien por ti mismo, trata de unirte a los demás.
- El valor de la sencillez.- Generalmente, los hombres de más valía son de maneras sencillas; sin embargo, a veces ocurre, que las maneras sencillas son consideradas como muestra de poco valor.
- El universo no es infinito.- No entenderíamos la finitud del universo -a pesar de que algunos creen que es infinito- si no fuera una esfera en que el comienzo y el fin coinciden.
- Enmendar errores.- Es digna de elogio la obra bien hecha, pero es más meritorio todavía la capacidad humana de enmendar errores.
- En este momento.- No tienes nada mejor que hacer en este momento, por humilde y sencillo que sea, que lo que estás haciendo si lo haces bien.
