Creo que en esta vida se puede prescindir de prácticamente todas las cosas que nos rodean, salvo de una de ellas, un amigo. Un amigo es esa persona tan especial que siempre está y estará a tu lado pase lo que pase independientemente del curso que siga la vida.
Uno se da cuenta de que tiene un amigo cuando en el peor de los casos las cosas no van bien y es esa la persona que está a tu lado, que sabe qué decirte y cómo tratarte aún cuando tú mismo ves que todo ha acabado que ya nada tiene sentido y lo das todo por perdido.
Una vez que coges un nuevo destino, uno mismo se plantea la vida de forma muy diferente, pues sabes que en ese nuevo camino encontrarás y conocerás miles de nuevas personas con las que poder vivir grandes experiencias y momentos que serás incapaz de eliminar de tu memoria. En mi caso particular, me alegro de haber tenido esa gran suerte de aterrizar junto a gente tan especial donde sentirme como verdadero pez en el agua.
A su vez, percibes como ese nuevo grupo de gente te abre las puertas de su casa, haciendo que te sientas como un miembro más de esa gran familia llamada “grupo de amigos”, con la que uno se siente feliz y cómodo, donde uno expresa y transmite sus sentimientos y donde, por supuesto, uno es capaz de desplegar lo mejor de sí.
Hay una frase metafórica en torno a esta cuestión de la amistad, que dice: “Los verdaderos amigos puedo contarlos con los dedos de una sola mano”; y si uno piense profundamente es cierto lo que se dice, pues la amistad es un regalo muy preciado que nadie debe desaprovechar.
Por todo ello pienso que tener amigos en esta vida es una de las mejores cosas que pueden pasarte y de la que nunca podrás arrepentirte; por eso este espacio quiero dedicárselo a todas aquellas personas que ocupan un lugar muy especial en mi vida. Y esa persona especial eres TÚ… Pero no esperes que la amistad nazca sin tu aporte.
Por ello, si el sol no calienta, vamos a calentar el sol.
«No basta con esperar, hay que comenzar para acortar la espera».
