No se puede cosechar lo que no se siembra.
¿Cómo vamos a cosechar amor en nuestro País, si sólo sembramos odio?
El cristiano no debe tolerar que el enemigo de Dios, el pecado, reine en el mundo. El cristiano tiene que trabajar para que el pecado sea marginado y el reino de Dios se implante. Luchar por esto no es comunismo. Luchar por esto no es meterse en política. Es simplemente el Evangelio que le reclama al hombre, al cristiano de hoy, más compromiso con la historia.
Hermanos, no seamos indiferentes con la realidad, porque si lo hacemos hoy, la historia será indiferente con nuestra existencia del ayer….
No dejes para otro día lo que puedes hacer hoy… la oportunidad es tuya

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