La oportunidad es la ocasión de hacer algo,
pero hay que saber el justo momento
para aprovecharla. 
La oportunidad no se presenta
en la rutina diaria, ni a quienes
ven la vida de color gris,
es como una franca sonrisa
en un rostro desconocido. 
La oportunidad tampoco se presenta
a quienes la buscan afanosamente. 

Y es que la oportunidad puede ser
espectacular, así como discreta y disimulada. 
Por eso, la oportunidad, radica más bien,
en una cuestión de enfoque. 
Es como si de pronto se te ocurriera limpiar
los cristales de los que a través de ellos ves tu vida,
y resulta que el polvo acumulado en ellos,
no te permitía ver clara y brillantemente. 
Tu vida en si, es una gran oportunidad. 
Quien diga, que la vida siempre está saturada
de escollos y no cambia esa manera de verla,
no se permite ver que también esta llena de oportunidades. 
Hay algunas personas que solo alcanzaron a ver una,
en toda su vida, y lograron metas jamás imaginadas. 
¡Se imaginan si hubieran podido ver las noventa
y nueve anteriores que ignoraron! 
Eres joven, aprende a verlas y aprovecharlas. 
Eres maduro, muévete, estás perdiendo el tiempo. 
Eres anciano, limpia esos lentes, aun hay muchas por disfrutar. 
La oportunidad es una bendición dirigida a ti
por quien te ama: tu Padre Dios.

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