Ustedes son testigos, en nuestro país se están cometiendo demasiados atropellos contra la dignidad de la persona humana. Es decir contra lo más sagrado.
No hay crimen que se quede sin castigo. El que a espada hiere, a espada muere, ha dicho la biblia. Todos estos atropellos del poder de la patria no se pueden quedar impunes.
Porque Dios no camina por allí, sobre charcos de sangre y de torturas. Dios camina sobre caminos limpios de esperanza y de amor.
Dios ha sido víctima de esas injusticias a lo largo de los siglos, es hora en que nosotros pongamos estos temas en tapete y denunciemos las injusticias sociales.
Quieres asumir este compromiso????

Deja un comentario