El oro no puede comprar la salud

La fortaleza se agota y se marchita

Todas las cosas al nacer, son bonitas
La enfermedad nos compra el ataúd
Si estás enfermo, estás muriendo
La belleza es una flor de hojas tiernas
Las arrugas del tiempo pronto las devora
La luz del sol brilla en el cielo redentora
Las reinas han muerto jóvenes y bellas
Si estás enfermo, estás muriendo
La fuerza cae ante la oscura tumba
Los gusanos se alimentan de su bravura
Las armas no pueden pelear sin armadura
La tierra conserva los huesos en penumbra
Si estás enfermo, estás muriendo
La inteligencia con su sabiduría
Probó el amargo cáliz de la muerte
La mano negra del diablo fuerte
Dejó oír su voz con altanería
Si estás enfermo, estás muriendo
La prisa va marcando el paso poco a poco
Un destino al que dar la bienvenida
El cielo es nuestra herencia permitida
La tierra el escenario del teatro loco
Yo estoy enfermo, por lo tanto, muriendo

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