Decía San Juan Crisóstomo que “Dios no tiene necesidad de oro, sino de almas de oro”. Almas de oro que sientan en sus fatigas el cansancio de una humanidad sufriente y dolida. Almas de oro que cabalguen por la senda del servicio y los caminos del bien, que sepan amar con intensidad a los otros.

cuidando al prójimo
Hace pocos días aquí en Palestina, donde la presencia de cristianos no llega ni al 5% de la población total, visité a un orfanatorio atendido por una congregación femenina libanese, en donde podemos encontrar bebés recién nacidos hasta niños de 13 años, pertenecientes a familias musulmanas. En este espacio la religión es lo que menos cuenta, ellas han sido capaces de trascender de nuestros limitados razonamientos cuando miramos desde la perspectiva de la religión y no somos capaces de ver en el otro el rostro de Dios. No he tenido la oportunidad de haberla podido conocer a la Madre Teresa de Calcuta, pero tengo a cambio a muchas Teresas de Calcuta encarnadas en mujeres generosas que dejando todo se han puesto al servicio del prójimo. El prójimo desconocido y diverso, pero cercano.

Almas de oro que penetren en las entretelas de la historia y hagan estallar a pedazos el mal que se esconde en sus adentros. Hombres y mujeres que paralicen sin miedo el vendaval del egoísmo y sean capaces de purificar los cimientos de este mundo tan poco dado a querer. Personalmente conozco ese tipo de «almas de oro» una de ellas es INÉS, MARIA JULISA, PATRICIA, de las cuales de vez en cuando encontramos comentarios muy actualizados en este espacio. Tantas mujeres entregadas a la caridad con nuestros semejantes, mirando no desde la religión sino desde el lenguaje universal del AMOR.

Por la cabeza se me han cruzado las más averrantes ideas que las quiero compartir:

el lugar del ser humano
donde tu hermano te necesita
– Un Buen Samaritano con rostro femenino.

– Dios no tiene religión. Su religión es el AMOR… fuera del amor, las buenas obras son simplemente filantropía.

– Una Teología hecha solo desde la Biblioteca es más desencarnada que la reflexión de aquellos que son capaces de ver el rostro de Dios en aquellos que no conocemos a profundidad, en el que piensa y cree diverso a nosotros… que sin duda tienen la semilla de la verdad.

– La lógica de Dios confunde a los sabios… la lógica de Dios no es la de los hombres. Ama a tus amigos y odia a tus enemigos (lógica humana) => Ama a tus enemigos y ora por los que te persiguen (lógica de Dios). Para ser Dios debe de ser Todopoderoso, omnisciente (lógica humana) => Y el verbo se hizo carne en un Pesebre aquí en Belén, se anonadó hasta morir como un delincuente colgado en la cruz… (lógica de Dios)… y así podría seguir pensando en tantas cosas.


“Lo que no estaba en mis planes estaba en los planes de Dios. Arraiga en mí la convicción profunda de que -visto desde el lado de Dios- no existe la casualidad; toda mi vida, hasta los más mínimos detalles, está ya trazada en los planes de la Providencia divina y, ante los ojos absolutamente clarividentes de Dios, presenta una coherencia perfectamente ensamblada”.

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