En la parábola del buen samaritano tenemos la condenación de todo aquél que piensa honrar a Dios y se olvida del prójimo: ni el sacerdote, ni el levita, ni ningún hombre que por ir a Misa, por ir a adorar a Dios, por estar pensando en Dios se olvida de las necesidades del prójimo.
El voluntarismo te manda; si no tienes voluntad para hacer algo no lo hagas.
El buen samaritano tuvo voluntad y lo hizo el acto de caridad con el prójimo .. hoy estamos llamados a hacerlo nosotros… no pierdas la oportunidad en santificar tu vida en pequeños detalles cada día…
Quieres ser el buen Samaritano de hoy????

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