La vida es como una botella de buen vino.
Algunos se contentan con leer la etiqueta.
Otros prefieren probar su contenido.

En cierta ocasión mostró Buda una flor
a sus discípulos y les pidió que dijeran
algo acerca de ella.

Ellos estuvieron un rato contemplándola
en silencio.

Uno pronunció una conferencia filosófica
sobre la flor. Otro creó un poema.
Otro ideó una parábola. Todos tratando
de quedar por encima de los demás.

¡Fabricantes de etiquetas!

Mahakashyap miró la flor, sonrió
y no dijo nada. Sólo él
la había visto.

¡Si tan solo pudiera probar un ave,
una flor,
un árbol,
un rostro humano…!

Pero ¡ay! ¡No tengo tiempo!
Estoy demasiado ocupado en aprender a descrifrar etiquetas y en
producir las mías propias. Pero ni siquiera una vez he sido capaz
de embriagarme con el vino.

¡No llenes la Biblia de etiquetas, ¡Embriágate!

Deja un comentario