«Un día llegará en que los hombres, como yo,
miren el asesinato de animales como miran hoy
el asesinato de los hombres.»

Leonardo da Vinci.

Una de las cosas que más me indigna es la violencia. Y como cada uno de nosotros somos testigos que estamos en una sociedad donde la violencia ha encontrado tierra fértil en las familias, en el trabajo, en la escuela, en las oficinas e inclusive en el mismo grupo religioso.

UN RITO SÁDICO Y REPUGNANTE

Me preocupa este tipo de actitudes porque no solo es la manifestación de algo externo sino que detrás -en el interior- de cada acontecimiento hay algo que no va bien. Ciertamente el comportamiento violento no tendrá como fundamento un corazón donde haya paz, sino todo lo contrario. Es tal vez, por lo que me atrevo a decir que somos conocedores de las más grandes hazañas de la humanidad pero cada día nos desconocemos más y como consecuencia hacemos lo que hacemos -provocamos el sufrimiento como si el que viene sin llamarlo no bastara-.

Ayer he conversado con uno de mis hermanos sobre el tema de la violencia y sus causas. Citemos el más notable: «Las corridas de toros». Peor legado no hemos tenido de nuestros amigos españoles, unido a las corridas de toros están las peleas de gallos.
En mi ciudad natal -Chota- es muy marcada esta tradición. Lo lamento sinceramente que se siga promoviendo estos espectáculos de violencia. De condena fatal para el animal. De lucha desigual, del encuentro brutal del hombre animado por los «oles» y aplausos del público y un «torito» que sin tener a quien apelar se ve abatido por el cansancio, las banderillas, el picador, la espada y la estocada final. Eso es injusto!

Nuestra sociedad repite lo mismo en la actualidad, ven a un indefenso y encima lo atacan. Son cosas que se repiten en la vida diaria y eso tiene que parar. Es un llamado a mis paisanos, a mis conciudadanos a no seguir con estos actos violentos.

Hablamos de respeto y acto seguido se viola el derecho a la vida. Eso es contradicción.

Que las autoridades políticas y religiosas digan y hagan algo ante estos atropellos que van contra la vida. Todos estamos llamados a formar una armonía y no a disfrutar con el sufrimiento del Otro.

Que este vídeo nos haga sensibles ante nuestra realidad humana. Pero humana de verdad. Que se siente respetada y respeta a los demás. Ojalá hablaran nuestros animales y gritaran los atropellos que se hacen contra éstos.

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